miércoles

“Mira esos bastardos muertos, buen disparo, colega.”


La capacidad para la barbarie e insensibilidad de la que hace gala el ser humano en tiempos de guerra, ya sea en el campo de batalla como en prisiones de guerra (Guantánamo o Abu Ghraib), etc, parece ser una cualidad tristemente típica en nuestra especie.
Ahora os traigo algo que seguramente ya hayáis visto. Si no ha sido así, debéis verlo.

Las crudas imágenes que veréis a continuación, difundidas hace unos días por la organización Wikileaks gracias a una filtración en el ejército, muestran, desde la visión de un helicóptero Apache estadounidense, cómo un grupo de hombres armados y otros que no portan armas y que andan por la calle en un barrio de Nuevo Bagdad, son acribillados a tiros por las fuerzas de coalición. Estas no sabían, porque no les interesaba asegurarse antes de disparar, que entre las víctimas estaban el fotógrafo de la agencia de noticias Reuters Namir Noor-Eldeen y su conductor, Saeed Chmagh, que murieron ese 12 de julio de 2007 en dicho ataque.
Con este vídeo, se cuestiona la versión oficial sobre cómo el Ejército de Estados Unidos mató a estos once iraquíes, entre los que había inocentes, incluidos el fotógrafo y su conductor.

El vídeo, presentado hace poco en Washington y titulado Asesinato colateral, describe también el transcurso del rescate de las víctimas, donde también hubo disparos y fueron heridos incluso dos niños. Un oficial del Ejército de EEUU ha confirmado hace unos días la autenticidad del documento.
Al día siguiente del ataque, el Ejército estadounidense justificaba la muerte de los trabajadores del medio de comunicación como "parte de un enfrentamiento entre sus tropas e insurgentes."
Judgaz por vosotros mismos:

(He quitado del vídeo los datos que aparecían al pricipio, para que podáis ir directos al grano. Para ver el vídeo completo, y en español, hay un enlace al final del post)

Un portavoz militar dijo al diario The New York Times que "no hay duda de que las fuerzas de la coalición estaban claramente en medio de operaciones de combate contra una fuerza hostil". La agencia Reuters exigió una investigación de las circunstancias y la obtención del material audiovisual apelando a la Ley de Libertad de Información, pero fue en vano.

Como respuesta, el Ejército estadounidense "concluyó" que las acciones de los soldados durante el suceso "estaban de acuerdo con la ley en conflictos armados y reglas de combate (Rules of Engagement)", la normativa sobre cuándo, dónde y cómo debe aplicarse el uso de la fuerza. Una afirmación cuya validez "podemos comprobar" escuchando a los militares en el vídeo celebrar las muertes de los iraquíes con frases como "mira esos bastardos muertos" y a otro suplicar por permiso para volver a disparar, esta vez contra un hombre que para su vehículo para asistir a los heridos.

Apenas tres meses después, el vídeo se ha reproducido a gran escala para denunciar lo que Wikileaks califica de «crímenes de guerra». La ingente masa de documentos militares sobre la guerra de Afganistán (más de 77.000) conocida como «ciberpapeles de Afganistán» que Wikileaks ha divulgado ya, y ente los cuales se encontraba este vídeo, desvela el asesinato nunca declarado de casi 200 civiles o los excesos de las fuerzas especiales encargadas de liquidar a jefes talibanes. También denuncia el apoyo de los servicios secretos pakistaníes a los rebeldes o la presencia de iraníes en sus filas. Demasiado para el Pentágono, que se ha salido por la tangente acusando a Wikileaks de poner en peligro a las tropas, porque los documentos, al detallar prácticas militares, ponen en peligro a los soldados, al igual que a los colaboradores afganos citados por su nombre.
Tócate los huevos.

Desde la publicación de los documentos, en su mayor parte informes de campo de los soldados estadounidenses, el Gobierno de EE UU ha reiterado que las consecuencias de la filtración pueden ser muy peligrosas, por cuanto se revelan nombres de fuentes, identidades de soldados y métodos operativos a los que los talibanes pueden acceder con facilidad. Pero parece una excusa del ejército, una manera desesperada de desviar la atención, ya que Wikileaks decidió no sacar a la luz los 15.000 documentos que aún permanecen inéditos sobre Afganistán, y en los que se encontrarían dichas informaciones peligrosas.

No obstante, el Pentágono exige a Wikileaks que devuelva los documentos, y el jefe del Estado Mayor Conjunto de EE UU, el almirante Mike Mullen, aseguró la semana pasada que el creador de Wikileaks, Julian Assange, podría "tener ya las manos manchadas de sangre" de soldados estadounidenses y de personal afgano.
Tócate los huevos otra vez.

Quizá para usted no cuente, almirante, porque no ha sido sangre americana, pero la sangre ya la ha derramado usted.

Vídeo completo en inglés, o en español (parte 1 y 2).
Más en:
El País, Público.es, Mi mesa cojea.
Y para indagar sobre las primeras líneas de este post, os recomiendo essentials como el doc The Fog of War, o leer sobre el experimento de la cárcel de Standford.

2 comentarios:

Alex-Triedro dijo...

Solo por si alguien no sabe inglés, aquí tiene el video subtitulado en español.
Son dos partes.
A veces se pregunta uno hacia qué "evoluciona" nuestra especie con el pasar de los siglos.

Parte 1:
http://www.youtube.com/watch?v=Wfzz12LzMuQ

Parte 2:
http://www.youtube.com/watch?v=-t65Cmg7h98

Raúl Arnáiz dijo...

Gracias, Alex.
He incluido en el post el enlace al vídeo en español, que no me había dado cuenta de que algunos no lo entenderían (está tan tristemente clarito todo lo que dicen los soldados en inglés...)

Un saludo.