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Mostrando entradas de noviembre, 2010

Fête de la BD 2010, Andenne.

La próxima semana, los díss 13 y 14 de Noviembre, estaré firmando cómics en el festival de la BD de Andenne, Bélgica, que La Grande Ourse monta todos los años. A él asistirán artistas de todas partes de Europa y USA, y entre los españoles estarán grandes dibujantes como Mari Paz VillarEduardo OcañaSalva Espin, o Jaime Martin
Para la ocasión, Bernard-el mejor amigo de los artistas-Moreau, ha tenido a bien sacar un scketchbook sobre mi escaso trabajo.  El flipbook estará compartido con otro autor, y ya podéis echarle un vistazo aquí.

Sé que el sitio está algo apartado, pero oye, si queréis hacer una escapadita de fin de semana, Andenne está preciosa en esta época del año.
Nos vemos.

"¿Quién está ahí?"

Leyendo el otro día sobre los vericuetos de la televisión en España, sobre el share, el prime time, los picos de audiencia, y las políticas de programación y cancelación, y en general sobre lo horrible que es nuestra televisión nacional, me topé con información muy interesante sobre le tema. Preocupante, más bien.

Resulta que hay 4.500 familias anónimas en España que deciden lo que debemos ver todos en la tele. Es decir, que en estas familias y sus audímetros se basa SOFRES para medir la audiencia española.
El caso es que acaba de salir una reciente investigación dirigida por Alejandro Pérez Blanco, en forma de pequeño documental de diez minutos, en el que se responden todas esas preguntas que nos hemos hecho alguna vez sobre aquellas personas que tienen audímetros en sus casas y pretenden representar al total de la población nacional.
Gracias a este documental, también podemos al fin saber de qué manera deciden las televisiones a la hora de quitar o poner programas o series en su par…

Pitufamente correcto.

Como autoproclamado embajador del humor en la red que soy, aquí os copio un post de coña que he leído en Mi mesa cojea. Espero que os guste tanto como a mí:

"Aleja esa mierda de los niños"

"¡Ñac! Si eres más o menos de mi edad, probablemente recuerdes esa onomatopeya. Era lo único que decían los pitufos negros, una versión enferma y agresiva de los adorables pitufos azules. 
Descubro hoy, gracias a este artículo, que los pitufos negros ya no son negros. Ahora son violetas (al menos, en la edición de Estados Unidos):


Y yo, tras un momento de desconcierto, no puedo sino aplaudir esta iniciativa. 
Nosotros, como ciudadanos y ciudadanas del siglo XXI, no debemos aceptar que la piel negra sea asociada a una pequeña criatura malvada que va por ahí mordiendo el culo de la pobre gente azul. Es nuestra obligación como sociedad procurar valores correctos a las generaciones futuras. Esa clase de simbologías en un tebeo podría arruinar todo lo avanzado en la segunda mitad del siglo XX, e…