martes

Creo que lo sé todo pues no sé que no sé nada.


“El gran enemigo del conocimiento no es la ignorancia, sino la ilusión de conocimiento”
Stephen Hawking

Los que opinan que ciencia (razón) y religión (superstición) son igual de dogmáticas y que son las dos caras de una misma moneda -y que por lo tanto es igual de válido elegir quedarse con cualquiera de las dos opciones- no tienen ni idea de lo que hablan. La razón es obvia, pero para los que tienen problemas con lo evidente, paso a explicarlo a continuación.

El "escepticismo de la ciencia" no es -como estas personas afirman ignorando lo que es la ciencia y su funcionamiento- "la negación de explicaciones alternativas" para entender el mundo que nos rodea (refiriéndose claro está a las explicaciones sobrenaturales que estas personas le dan a muchas cosas), si no que el escepticismo científico es simplemente la actitud más razonable: "como todo conocimiento proviene de unas pruebas, no tacho de estúpida tu afirmación de que 'exista el alma' (o lo que sea que afirme), sólo me limito a pedirte pruebas de ella para poder dar tu afirmación por válida". Como obviamente no hay pruebas del alma -ni de otras afirmaciones extraordinarias- esta afirmación se etiqueta como inválida hasta que el que afirma su existencia entregue pruebas que la validen (porque la responsabilidad de demostrar una afirmación es del que la afirma, lógicamente); ESO es la ciencia, no tiene más misterio. Quien diga lo contrario sencillamente o no sabe lo que es la ciencia o tiene una idea tergiversada de ella. En cualquier caso, se soluciona con 5 minutos de lectura.


"Solo sé que no sé nada"
Sócrates

La creencia de que existen cosas sobrenaturales, fundamentada sólo en que uno quiere que existan, en que le gustan ciertas idea esotéricas, o en que estas las sostienen culturas antiguas "milenarias" (sí, de épocas en las que apenas se sabía nada y se creía con igual rotundidad que la Tierra era plana y el centro del universo, ¡habrá que creerlas en eso también!), es simplemente eso, "creencia". Pero el que poco sabe y mucho cree suele equiparar la simple creencia con la fundada sapiencia. Nada más lejos de la realidad. Defender una creencia indemostrable atacando el sano escepticismo científico ES en sí mismo un dogmatismo, además de ser de poco avispado. Como digo, la ciencia no se cierra a ninguna afirmación por extraordinaria que sea, sólo exige como es lógico las pruebas, o como mínimo indicios, que fundamenten esas afirmaciones, pues de no haber pruebas quedaría claro que estas afirmaciones no provienen de ningún sitio más que de la imaginación.


"Afirmaciones extraordinarias exigen pruebas extraordinarias"
Carl Sagan



Como decía Hawking, "el gran enemigo del conocimiento no es la ignorancia, sino la ilusión de conocimiento", porque mientras que la ciencia se limita a considerarse humildemente ignorante frente a lo que aún no conoce y a aceptar como conocimiento todo aquello que poco a poco va descubriendo, son las religiones y las supersticiones en todas sus formas (modernas o "milenarias") quienes en su arrogancia alardean de "conocer" -sin prueba alguna- que existen almas, ciclos reencarnativos, energías vitales, espíritus, demonios o dioses. Lo afirman sin más prueba que su imaginación (o la heredada de otros) pero sin embargo, absortos en un brutal efecto Dunning–Kruger, encima se atreven a decir sin atisvo de vergüenza que es la ciencia la que obra mal por no aceptar sin rechistar estos postulados sobrenaturales, por no tener "la mente abierta".


“Hay que tener la mente abierta. Pero no tanto como para que se te caiga el cerebro.” 
Richard Feynman



No tener ni ver necesario tener pruebas que sustenten sus afirmaciones, no evita que las personas crean tener en su poder una verdad incuestionable que "los otros" niegan por cerrazón, por no ser aquellos tan "abiertos" e inteligentes como ellos. Esta "ilusión de conocimiento" que parece embrujar a aquellos que en realidad no saben nada, y cuyo origen es despreciar por simple ignorancia la ciencia -que no es más que un método de aprendizaje- con el que vamos entendiendo el universo, es el mayor enemigo del verdadero conocimiento. Y hacérselo entender a estas personas, el verdadero y mayor obstáculo educativo del mundo.